Soluciones para la economía

 

Es nuestra opinión que para poder restaurar la economía se necesita primero que todo parar la avalancha de embargos hipotecarios y también impedir que los préstamos de costo alto les sigan robando la riqueza a las familias del país.  Eso es porque:

  • Los embargos hipotecarios ya son demasiados y continúan aumentando.  El problema empezó con los préstamos subpreferenciales (lo cual fue pronosticado por nosotros en el 2006) y ahora esta afectado al resto del sector financiero.  Hoy en día, 1 de cada 12 préstamos hipotecarios (y 1 de cada 4 préstamos subpreferenciales) se encuentra atrasado o dentro de un embargo hipotecario.

  • La avalancha de los embargos hipotecarios ha causado un colapso en el mercado de crédito con tantos prestamistas declarando bancarrota y muchos bancos limitando la cantidad de préstamos que hacen para guardar su dinero en caso de más pérdidas en el futuro.

  • Las ejecuciones hipotecarias están dañando a todos los propietarios de viviendas al reducirles el valor de sus hogares.  Hoy en día, casi la mitad de las ventas de viviendas hechas son de casas bajo un embargo hipotecario o por una cantidad mucho menos de lo que se debe en el préstamo hipotecario.  Todo esto esta reduciendo el valor de todos los hogares en el vecindario.  Nosotros estimamos que 92 millones de familias que todavía están pagando sus hipotecas a tiempo tendrán más de $502 billones en pérdidas en el valor de sus viviendas a causa de los embargos hipotecarios.  Y el impacto será aún más peor si otros tipos de préstamos hipotecarios (Como los préstamos de tipo preferente o los préstamos "Alt-A") siguen fallando.

  • La caída en el valor de las viviendas significa que muchas familias tendrán menos equidad en sus viviendas.  Para las familias que esperaban usar su equidad para financiar su retiro, pagar la educación de sus hijos, empezar un negocio o pagar sus cuentas medicas en muchos casos ya no tendrán esa opción.  Además, con el colapso del mercado de crédito, muchas de esas familias tampoco pueden obtener un préstamo para esas necesidades. 

  • La perdida del patrimonio familiar ha disminuido la confianza del consumidor.  Esto combinado con el colapso de crédito y la caída de los gastos de los consumidores ha contribuido a la recesión económica de hoy en día.

  • La perdida de trabajos y la caída en la bolsa de valores siguen reduciendo el patrimonio familiar aún más y contribuyendo a la posibilidad de más ejecuciones hipotecarias.  Desafortunadamente, todo esto afecta a las familias latinas aún mucho más, ya que la fuente de muchos de los empleos en la comunidad se concentran en los sectores más afectados por el derrame económico. 

  • Los productos financieros con tasas de interés altas o abusivas contribuyen mucho más al problema.  Los préstamos del día de pago con tasas de interés de 400 por ciento, los sobregiros bancarios, las tarjetas de crédito con tasas de interés que cambian y suben simplemente por tener un pago atrasado, son algunos ejemplos de las prácticas abusivas que continúan dañando a miles de familias. 

  • La combinación de la caída en el valor de las viviendas y la recesión ha impactado el ingreso de fondos al nivel estatal y local.  Al mismo tiempo que esto esta ocurriendo, la demanda de servicios públicos continua aumentando con más familias e individuos buscando un tipo socorro de sus problemas económicos.  La caída en los ingresos estatales hasta al 2011 puede ser de $350 billones o más.


Lo que el país debe de hacer:

  • Con un embargo hipotecario empezando cada 13 segundos, tenemos que ayudarle a los propietarios que califiquen para que puedan modificar sus préstamos por medio de un proceso justo y efectivo dirigido por los bancos o por medio de las cortes de bancarrota.   Esto no sería un "rescate", sino una manera efectiva de ayudarle a millones de familias que en estos momentos se les ha hecho difícil pagar sus hipotecas por el derrame económico y que no tienen otra salida del préstamo ya que ni pueden vender la casa por la caída drástica en el valor de viviendas en los últimos meses.   Además de ayudarle a millones de familias, esto también ayudaría a estabilizar el mercado de viviendas y proteger el valor de los hogares para comunidades enteras.

  • Tenemos que fortalecer las prácticas de los préstamos hipotecarios para reestablecer la confianza en el mercado de viviendas y asegurarnos que otro desastre financiero de esta magnitud nunca ocurra de nuevo.    En estos momentos tenemos la mejor oportunidad de aprender de los errores del pasado.  Con esa meta en mente, tenemos que aprobar reformas legislativas que prohíban las prácticas abusivas que contribuyeron a la crisis de hoy en día y que prevenga que las instituciones financieras continúen financiando préstamos que dañan a sus clientes y a comunidades enteras. 

  • Tenemos que proteger el patrimonio y el bienestar económico de las familias obreras con leyes que limitan el impacto de préstamos abusivos como los préstamos del día de pago y entre otros.  Esos préstamos contienen tasas de interés de 400 por ciento y más, lo cual significa que muchas familias pagan más en interés que en la cantidad prestada.  Más del 70% de los consumidores apoyan un tope de 36% en la tasa de interés que los prestamistas puedan cobrar, una tasa de interés que en realidad es muy generosa.  El Congreso ya aprobado topes similares para proteger a las familias militares y el resto de las familias se merecen una protección similar. 


Lo que usted puede hacer:

  • Edúquese.  Nuestro sitio en la red le ofrece la información y los recursos necesarios para saber como enfrentar la crisis económica.

  • Apoye.  Su apoyo de los préstamos responsables es muy importante y puede ser la diferencia en resolver la crisis actual.  Por favor tome los pasos necesarios para comunicarse con su representante federal o gobierno local para pedirles que hagan lo necesario para ayudar a millones de familias.