Sobregiros


Los bancos y las cooperativas de crédito muchas veces inscriben a sus clientes en la opción más cara para cubrir los sobregiros bancarios—una opción que en realidad la mayoría de los consumidores no deseaban ni habían pedido—y los dejan sin la información necesaria para proteger sus fondos. Bajo este sistema, las instituciones financieras pueden aprobar transacciones que no son saldadas por los fondos en la cuenta de sus clientes sin dejarles saber que sus cuentas se encuentran en el negativo para poder cobrarles el promedio de $34 por cada incidente, aún cuando la compra puede ser de unos cuantos dólares. Este “servicio”, el cual termina siendo un préstamo caro, le puede robar a las familias latinas de su sueldo y contribuir a un ciclo vicioso de deuda.