Préstamos responsables -- Es una cuestión moral

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“(Salmo de David) Oh Jehovah, ¿quién Habitará en tu Tabernáculo?
¿Quién Residirá en tu santo monte?... aquel que no presta su dinero con usura
ni contra el inocente acepta soborno.” Salmos 15:1,5
La manera en que pueden ayudar las comunidades de fe
Educación
Eduque a sus miembros sobre estas prácticas abusivas. Existen varios recursos que están a su alcance, incluyendo:
  • El Centro para Préstamos Responsables (The Center for Responsible Lending)
  • El Centro jurídico nacional para consumidores (The National Consumer Law Center)
  • La Federación americana de consumidores (The Consumer Federation of America)
  • La Asociación de organizaciones comunitarias para la reforma ahora (Association of Community Organizations for Reform Now)
  • Consejos ecuménicos y asesores de crédito
Abogacía
Comuníquese con el Centro para Préstamos Responsables para obtener consejos sobre cómo usted puede influenciar la política pública en apoyo de una ley firme sobre los préstamos abusivos.
Desinversión
Hágale saber a los prestamistas sin escrúpulos de su desaprobación al demostrar que usted no está dispuesto a invertir en actividades carentes de principios.

Hoy en día, una familia no necesita mucho dinero para tener acceso a crédito, especialmente las familias que trabajan y que son propietarias de vivienda. Un creciente mercado nuevo – llamado el “mercado de hipotecas a intereses subpreferenciales” – dirige su mercadeo y ofertas a las familias que pudieran haber tenido problemas en conseguir crédito sólo unos años atrás. Este tipo de préstamo puede ser útil, permitiendo a las familias de bajos ingresos una mayor oportunidad para solicitar préstamos para financiar emergencias o mejorar sus perspectivas financieras a largo plazo. Sin embargo, demasiados prestamistas sin escrúpulos están agresivamente mercadeando préstamos con recargos excesivos que eliminan el valor neto de la propiedad que tanto se ha trabajado para ganar y atrapan a los prestatarios con una carga de deuda agobiante. Esto se llama la concesión de préstamos abusivos y la práctica está aumentando.

No todos los préstamos a intereses subpreferenciales son abusivos, pero la mayoría de los préstamos abusivos son a intereses subpreferenciales. De acuerdo con las leyes actuales, algunas formas de estos préstamos abusivos son perfectamente legales. Sin embargo, las comunidades de fe podrían tomar el liderazgo en afirmar que la concesión de préstamos abusivos no es sólo una cuestión legal, sinotambién una cuestión moral.

Las perspectivas bíblicas sobre la concesión de préstamos abusivos

Los préstamos abusivos no son nada nuevos. Durante las épocas bíblicas, las prácticas de los préstamos abusivos se controlaban mediante la institución de normas aún más estrictas que las normalmente promovidas hoy en día por los que abogan por préstamos responsables. A través de toda la Biblia, la concesión de préstamos abusivos se asocia con el mal y la corrupción, mientras que las prácticas de préstamos responsables se asocian con la virtud. Al reconocer la naturaleza abusiva de recargos excesivos sobre préstamos – especialmente cuando alguien se aprovecha de los débiles y los vulnerables – la tradición bíblica prohíbe tanto el cobro de interés a los pobres como la ejecución de la hipoteca sobre la propiedad que se ha hipotecado de acuerdo con términos abusivos. (Véase Éxodo 22:25-27, Nehemías 5:3-11.)

Jesús afirma esta norma de justicia económica en muchas instancias, incluyendo la parábola de Zaqueo, el publicano, quien Jesús elogia porque prometió devolver los recargos excesivos que había cobrado a los oprimidos (S.Lucas 19:8-9). Conforme a pasajes como éstos, la iglesia de los primeros cristianos prohibió totalmente el cobro de intereses hasta que reformistas como Martín Lutero y Juan Calvino promovieron un relajamiento de la prohibición indiscriminada para condenar más precisamente los intereses excesivos.

Recargos excesivos – aún peor que los intereses excesivos

Hoy en día, los defensores de las prácticas de préstamos con principios generalmente están de acuerdo en que los recargos ocultos y excesivos son aún más abusivos que los intereses excesivos. Los tipos de interés son altamente visibles y la mayoría de los prestatarios pueden evaluar de modo razonable si un tipo de interés es alto o bajo según las normas del mercado. Es más, si un prestamista cobra un tipo de interés demasiado alto, otros prestamistas competirán para corregir la situación al ofrecer un refinanciamiento a un tipo de interés más razonable.

Sin embargo, otros términos del préstamo son menos visibles y más difíciles de entender. Por ejemplo, algunos préstamos pueden contener costos y recargos ocultos, incluyendo primas al corredor hipotecario por conseguir contratos a intereses más altos o multas cuantiosas por el pago adelantado del préstamo. Aunque los recargos pueden ser indoloros al cerrar la transacción de compraventa, éstos representan ahorros que se han perdido para siempre. Aún si los prestatarios pudieran refinanciar con un prestamista responsable en el futuro, su riqueza ya se ha eliminado permanentemente. Es por eso, que los esfuerzos que se hacen contra las prácticas abusivas en la concesión de préstamos se centran con mayor efectividad, en la detención de términos y condiciones abusivas, los cuales incluyen recargos excesivos, multas por pago adelantado de préstamos y los refinanciamientos que no le proporcionan ningún beneficio neto tangible al prestatario.

Impacto adverso sobre las familias

Cuando los propietarios de hogar pierden el valor neto de su propiedad o se envuelven con deudas, las consecuencias pueden ser devastadoras y duraderas. Para la mayoría de las familias, el valor neto de su propiedad representa la mayor parte de sus ahorros. Al perder esos ahorros, se pierden oportunidades – por ejemplo, las posibilidades de enviar a sus hijos a la universidad y de transferir recursos a la próxima generación. Con el estrés económico adicional, es más probable que ocurran divorcios, mientras que vecindarios enteros quedan más perjudicados a medida que las viviendas pasan a la ejecución de la hipoteca y el valor de las propiedades disminuye. El resultado puede ser una continua cadena de miseria, con vecindarios que deterioran, familias que batallan sin esperanza y cuyo refugio depende una y otra vez de las comunidades de fe.

La concesión de préstamos abusivos le cuesta a las familias $9.1 mil millones, aproximadamente, todos los años, pero muchos de estos costos van más allá del precio monetario. La concesión de préstamos abusivos:

  • Devora los frutos que los propietarios confiados han luchado tanto por ganar
  • Contribuye a la erosión del sólido núcleo familiar
  • Agrava la necesidad en las comunidades de fe mientras que se desaparecen las donaciones de los miembros

Published: July 1, 2004

Categories: Mortgage Lending